- EDILES EN COLECTIVO (I)

Conmovida por el "sacrificio" que hicieron dos concejales de vivir la "odisea" de una hora y media de esperar y viajar en un colectivo urbano, me permito sugerirles que, antes de autorizar un nuevo aumento del precio del cospel, intenten durante todo el día subir a diferentes líneas y trasladarse a distintos barrios de nuestra ciudad que no cuenten con pavimento ni con líneas alternativas. Si se sacrifican y lo hacen, podrán comprobar que en nuestra sociedad hay "ciudadanos de segunda", que si viven en barrios alejados sólo tienen derecho a que las empresas de transporte dispongan de una o dos unidades en pésimo estado de mantenimiento y de higiene, llamadas "chanchito", que entran a esos barrios dos o tres veces al día solamente. Y si justo uno de esos ómnibus se estropea, las empresas no los reemplazan, hay que esperar una, dos o tres horas al siguiente. También podrían los concejales tener en cuenta que, salvo honrosas excepciones, los choferes hacen gala de una muy mala educación y respeto por sus pasajeros y, entre otras cosas, " gozan" muchísimo dejándolos plantados con el brazo extendido, mientras ellos aceleran haciéndose los distraídos o para aprovechar una luz verde de semáforo o encolumnándose y ocultándose detrás de otro colectivo en las arterias por donde circulan varias líneas. Se olvidan de que los pasajeros son la razón de existir de la empresa y que, gracias a ellos, tienen trabajo. Los concejales también podrían así comprobar que la mayoría de los choferes de colectivos no respeta los semáforos, ni las sendas peatonales, ni las paradas reales, ni la obligación de detenerse junto al cordón de la vereda; y podrían también comprobar que cuando un chofer va escuchando a todo volumen música tropical o un partido de fútbol, no tiene en cuenta si sus pasajeros tienen igual deseo o si a alguien le duele la cabeza. O sea, obran con total desaprensión de los derechos de los demás. Como bien lo dice LA GACETA en su edición del 12/5, los ediles no registran un recuerdo de haber subido alguna vez a un colectivo de transporte urbano, y los empresarios no capacitan a sus choferes para que respeten a sus pasajeros y a las normas viales.

Ana Mercedes Raffo

anitameraffo@hotmail.com

- EDILES EN COLECTIVO (II)

Para no pasar inadvertidos en su viaje en ómnibus, los concejales llevaron su legión periodística con cámaras fotográficas para registrar "tan magno acontecimiento". Los vecinos del Barrio Judicial estábamos contentos porque creíamos que nuestros representantes tomarían las líneas 6 o 11 y verían la realidad de nuestro barrio, lo cual venimos pidiendo desde hace varias décadas, aunque nunca tuvimos respuesta. ¿Es que esperan "órdenes" para hablar con los vecinos?

Aldo Roque Beltrán

al2beltranm38@hotmail.com

- LA NUEVA LEGISLATURA

La nueva Legislatura es un orgullo edilicio para Tucumán y el país. Sueño, deseo y pido a Dios que los elegidos por la ciudadanía, al ocupar sus bancas, amen, sepan aprender y trabajar por los principios básicos que hacen a la libertad y a la democracia; cumplimiento del deber asumido con hidalguía y valor. Que todos con distintas ideas trabajen en paz y con honra, mancomunados entre las distintas corrientes políticas en un diálogo pacífico, inteligentemente programado. Actuar expeditivamente para comenzar a terminar con sabiduría, con la franja de pobreza y los pobres, tanto en lo económico, cultural y educacional. Apoyando a los ricos; creando leyes justas y acertadas para que ellos diversifiquen sus capacidades inversoras en nuevas fuentes de trabajo dignas y redituables, con asesoramiento debido de los economistas. Para terminar de una vez con la pobreza con los pobres; insertándolos en una sociedad justa, multifacética, conforme con las capacidades, necesidades y logros de cada cual. El hombre, a través de los siglos, sufrió catástrofes naturales e históricas; pero se yergue por siempre en la eternidad de los tiempos. En lo referente a lo del edificio de la ex Brigada de Investigaciones, me encantaría que lo reemplazase una plazoleta con rosales, jazmines y una fuente saltarina que realce el amor, la belleza de la Legislatura y el vuelo de las golondrinas. A trabajar con devoción a la vida, a la patria. ¿Es mucho pedir? Pero sería maravilloso.

Juana Sadir de Asfoura

a-sadir@hotmail.es

- EL PAMI Con motivo de mis comentarios en esta sección referidos al servicio de sepelios, entre otras prestaciones del PAMI, recibí una citación de la interventora de la delegación local, Dora Reitich, interesada en aclarar algunos puntos. En la amena charla, la funcionaria me informó lo que el PAMI hace por los más de 140.000 afiliados en la provincia, tarea que no es fácil y que requiere el esfuerzo conjunto del organismo y los afiliados. Para ello, al decir de la interventora, ella mantiene las puertas abiertas para recibir todas las inquietudes y problemáticas del sector pasivo y tratar de encontrar soluciones. Tal como lo expresé en esa ocasión aún queda mucho por hacer en diversas cuestiones para optimizar las prestaciones y sólo se logrará con el trabajo conjunto entre el PAMI y los afiliados. Rescato el gesto de la doctora Reitich. En mis más de 40 años de actividad laboral, aportante de diversas obras sociales, nunca fui atendido por autoridad alguna para aclarar mis inquietudes como afiliado y eso la diferencia del resto.

Manuel Antonio Caro

emecaros@yahoo.com.ar

- LA MINERIA

 Debo antes que nada confesar mi ignorancia sobre el tema de la minería, pero albergo la esperanza de que los que más saben acerca de ella nos ilustren. Hay, al parecer, dos grupos que se oponen totalmente. He leído en la ruta a los Valles una leyenda que dice: "No a la minería". Algo tan poco racional como decir no a la agricultura, a la industria o a la vacuna. Al mismo tiempo, veo que naciones vecinas nuestras viven de la minería como actividad principal, sin mayores remordimientos. Y esto es lo destacable, pues parecen hacerlo sin problemas generalizados de salud que puedan ser achacados a ella. Por ello hago un llamado para que se realice un debate serio, no apasionado, no mezclado con apelaciones económicas en pro o en contra, con una importante dosis de sentido común que nos informe sobre: si hay un sistema de minería limpia no contaminante. Si se aplica aquí en nuestra patria. Si hay una legislación actualizada sobre el tema. Y en caso de haberla, si se aplica. Porque yo no estoy dispuesto a prescindir de la paila de cobre que mi madre usaba para hacer sus dulces. De las ollas y sartenes de aluminio que usa mi hija. Y mucho menos de mi viejo R 12 de acero, ni de los metales que llevan mis prótesis dentales. Pero siempre que ello no signifique contaminar al prójimo.

Melitón Saldaño

melitonsal@gmail.com

EL CANCER

 Es una obligación que el estado intervenga a través de políticas de salud en todo lo referente al diagnóstico y tratamiento de los ciudadanos que padecen cáncer. Resulta difícil aceptar que a un año y medio de creado el Instituto Nacional del Cáncer no exista en nuestro país una estadística oficial de la incidencia creciente de esta enfermedad. Habría entonces que preguntarse: ¿hay decisión política para enfrentar este problema, léase inversión? o ¿existen fuertes intereses que dificultan la confección de ese mapa epidemiológico? Detrás de un enfermo de cáncer hay mucho dolor y un sufrimiento indescriptible, pero también una necesidad económica insaciable, la cual, en su afán de satisfacer demandas no inherentes a ella misma, pone en riesgo el tratamiento a ofrecer. La medicina para pudientes y no pudientes se hace más notable en estos pacientes, cuyo número aumenta exponencialmente. Pero la faceta en la que el Estado debe intervenir con mucha fuerza, porque poco hicieron la medicina privada y las grandes corporaciones farmacéuticas al respecto, es en la prevención y en el diagnóstico precoz. Hacer más hospitales y pagar mejores sueldos, como dice el doctor Palazzo, no garantiza mejores resultados; aprobar la ley de glaciares como ejemplo para evitar la contaminación ambiental, poner en marcha la campaña de vacunación HPV, alentar el autocuidado, estandarizar estudios de pesquiza precoz, sí. ¿O no basta como ejemplo para ello la incidencia de cáncer de un continente pobre y contaminado como África?

Lorenzo S. Marcos

lorenzomarcos49@hotmail.com

ESPERANDO EL LUTO

 Por razones laborales transito frente al ingreso del Mercofrut y por ello he sido testigo de la enorme inversión del "señor Estado" para separar la entrada al mismo de la ruta o acceso sur a esta capital, dotándolo de una calzada perfectamente separada e iluminada. De igual modo veo: 1) Que la iluminación de la ruta en ese tramo no funciona más desde hace años. 2) Que se han retirado tramos del guarda rail de la ruta creando un acceso directo o senda al mercado, desde donde ingresan y salen a la ruta motos, autos, camionetas, etcétera, y peor aún, pasando a la otra mano para retornar a la capital. Así, entre la irresponsabilidad de algunos y la desidia y falta de control de otros, la sociedad tucumana está a la espera de las próximas muertes que enluten otros tantos hogares. Es muy simple y fácil echarle la culpa a las inapelables decisiones del destino o abjurar de Dios diciendo que nos olvidó o abandonó. Por la vida de todos: ¡cierren esos accesos irregulares!

Héctor Roque Torrego

titotorrego2@hotmail.com

- ACOSO A MÉDICOS

Me sentí identificado con las amenazas, acosos y faltas de respeto por parte de los pacientes y sus familias hacia los médicos, ya que el ejercicio de mi profesión no ha estado exento de tales tensiones. Son injustas las acusaciones de quienes creen que todo pasa por un deseo nuestro de no trabajar, y pierden de vista que las demoras en la atención (causa de la mayoría de los reclamos) tienen que ver con la saturación del sistema: falta de personal, de materiales, de espacio físico, consultas por guardia que no son urgencias, entre otras, y no con tomar un mate, ir al baño o hacer un llamado, que son cuestiones que hacen a nuestra humanidad y no se trata de falta de predisposición para trabajar. Pido a la sociedad que nos den a los profesionales de la salud el respeto que nos merecemos y ruego dejen la violencia guardada en un cajón antes de ir a la consulta.

Mauricio Ezquer

mau_ezquer@hotmail.com